Libera tu estrés

El estrés es la tensión física y emocional que se produce como respuesta a una presión externa o interna. Prácticamente es imposible vivir sin algún tipo de estrés y, en pequeñas dosis, resulta estimulante y motiva al logro pero también en situaciones de peligro el estrés nos ayuda a defendernos o huir de una situación peligrosa.

No obstante, situaciones de estrés continuado, desgraciadamente frecuentes en el estilo de vida actual, desencadenan problemas graves de salud. Cuando la respuesta de estrés se da en exceso se produce una sobrecarga de tensión que repercute en el organismo y provoca la aparición de enfermedades y patologías psicosomáticas que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano.

Los síntomas del estrés pueden ser psíquicos y físicos.

Los síntomas psíquicos o mentales son: tensión, irritabilidad, problemas de concentración, cansancio excesivo, problemas de sueño, preocupación, tristeza.

Los síntomas físicos son: boca seca, aumento de la frecuencia cardiaca, malfuncionamiento del sistema digestivo, deseo frecuente de orinar, palmas de las manos sudorosas, dolor de espalda, tensión muscular que puede causar contracturas y dolor, mareos, dificultades en la respiración.

La tensión mental y la alteración física que causan el estrés limitan la capacidad de equilibrio y autocuración del cuerpo y el restablecimiento de los ciclos vitales de forma ordenada y armónica.